TESTIMONIO VOCACIONAL DE HENRY MACIAS NUÑEZ

06 10 17 hMe considero un tipo que en la normalidad de la vida siempre busca darle sentido a todo lo que realiza, recuerdo que en mi adolescencia me acompañó el siguiente pensamiento: “Quiero vivir conciencia, meter todo el meollo de la vida, sacar lo que no sea vida, para que, en el lecho de mi muerte, vea que mi existencia no fue en vano” (Nil). Sin duda por muchos caminos busqué el sentido más hondo de mi ser, el sentido de mi vida.
Nací en el seno de una familia humilde, mis padres; Remigio Macias y Francisca Nuñez. Soy el cuarto de 7 hermanos.

Al culminar los estudios humanísticos satisfactoriamente, ingresé al Seminario, pero al culminar el bienio filosófico surgieron nuevas interrogantes, los que me llevaron a descubrir zonas que debía explorar (culminar una carrera, dejar la seguridad de la estructura del seminario y ganar el pan de cada día como cualquier joven universitario). Con esas ideas martillando mi mente y corazón, decidí retirarme del seminario. Y me fui a Cochabamba donde culminé la carrera de Filosofía y letras. Hoy puedo decir con alegría, que la decisión se ha convertido en un aporte para mi búsqueda.
Cuando mi vida ya estaba estable en muchos ámbitos; tenía trabajo seguro, estabilidad económica y mi vida se centraba cada vez más en mí mismo. Hubo algo, quizás ese sentimiento de buscador, esa chispa de Dios que no quiso salir, y que se volvió a encender, comenzó a ser más fuerte, generando una batalla interna.
Desde entonces quise apagarla con reflexiones racionales, pero al parecer ha sido echarle más leña al fuego, al inicio solo decía; “No voy a pensar en eso”, pero cuando menos lo esperaba, me involucraba en actividades que tenía que ver con la ayuda a los demás. El año 2010 y durante el primer semestre del 2011. Forme un grupo de jóvenes estudiantes de Filosofía, con quienes Recolectamos ropa, y todo lo que se pudiese, para visitar a los indigentes, a los “inadaptados”, así visitamos los canales, rotondas e incluso fuimos hasta la cárcel, nuestro fin fue, (Sacar reflexiones filosóficas, desde la vida que ellos llevan), pero yo escuchaba algo más profundo, escuchaba necesidad de amor, necesidad de alguien que apueste por ellos. Creo que estas experiencias estuvieron conducidas por una mano que no conocía muy bien.
Mi primer paso, y uno de los más valientes, por cierto, fue hacer una experiencia en la que me “desmienta” de ese sentimiento, pero la verdad al inicio, y dentro del proceso he sentido mucho miedo, miedo a renunciar al “Éxito” egoísta que pensaba conseguir, eso que me daba seguridad.
Cuando pienso sobre mi llamado, no puedo encontrar el momento justo, o la razón lógica en la que volví a sentir el deseo quebrantador de “Seguirle”. Creo que no tengo el orgullo de decir que yo busque reavivar ese ardor, no, él me busco, él me pensó y me salió al encuentro, y es lo que hace más creíble mi seguimiento.
Cronología Vocacional
2004    Bachillerato humanístico
2005    Ingresó al Seminario Mayor San Lorenzo
2008    Retiró del Seminario Mayor San Lorenzo
2009    Inicio de la carrera de Filosofía y Letras
2012    Voluntariado en el Vicariato Ñuflo de Chávez
2013    Retorno al Seminario Mayor San Lorenzo para estudiar Teología
2016    Termina el cuarto de Teología en Cochabamba
2017    Inicia su año pastoral en San Julián  del Vicariato Ñuflo de Chávez

    Todo lo vivido hasta este punto de mi vida, puedo proclamar que es don y gracia de Dios. Comprendo que la vocación es un regalo que viene dado de Dios, pero es alimentado por todas las personas que Dios pone en tu camino, por todos esos instrumentos. Muchas Gracias.
Henry Macias Nuñez (Seminarista)

06 10 17 h106 10 17 h206 10 17 h306 10 17 h4